22 de octubre de 2008

El Mar. (o no).

"Describir el mar - y fallar - es el único modo de entenderlo".

Fallar. Tal vez fallar sea la excusa que necesito para seguir. Que me sirva de excusa para pasar página y rehacerme...
Realmente creo que prefiero fallar y liberarme de un, tal vez, incierto futuro. Tal vez sea lo que necesito. Verme fuera y entenderlo. Entenderme. Verme desde fuera y aprenderlo. Aprenderme.

** **

Reconozco mi sombra.
Mientras me ocupo en dormir,
entre ruidos insomnes
reconozco mi sombra, la olvido.
Pálida y desconfiada,
mi sombra no tiene a dónde ir,
se burla de mi tacto,
golpea mis reflejos.

No comparte mi dolor
pero siempre llora conmigo.
Nunca me cosuela,
pero siempre me acompaña.

Nunca mi voz la atrapa ni sorprende.
No es posible. No ofrece melodías
ni caricias, ni níveo amor en celosías,
pero nunca miente, ni ofende, ni pretende.

Algún día hablaré de hombres amargos
de batallas confusas,
de peleas entre tragos y de amores,
de alcohólicas reclusas;
y confesaré, tal vez, mis temores.

Eco. Espacio abierto. Mar en calma.
Ya vuelvo a ti.
Esquivos ojos fijos soy y fui.
Mar en calma. Todo en calma.

2 comentarios:

Andaya dijo...

Eys, eys, eys... aprendemos de los fallos, de acuerdo. Pero ¿fallar por miedo al fallo? ¿Y qué si el futuro es incierto? No hay cheques en blanco amigo, no los hay.
Venga, anda y disfruta del camino. Y si tropieza, caes o fallas... pues a seguir, que de eso se trata.
Bss

el señol javiel dijo...

una amiga me mandó una foto de un escrito de benedetti:

nunca sabré qué espero de él
ni qué conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.

conclusión: atrévete, encomiéndate a lo que sientes, si haces algo, entonces sí existe la posbilidad de salir bien.